|
Querida Rosario:
Efectivamente, soy un escritor y no un terapeuta, pero, por mi experiencia personal, puedo darte una opinión sobre lo que me consultas. Es una opinión más, de un amigo desconocido, por lo que puede ser más verdadera y desinteresada.
Nuestra educación amorosa y sexual es una mierda, represora, tanto para hombres como para mujeres y eso nos lleva, por lo general a lo siguiente:
1. Hombres eyaculadores precoces o bien semi impotentes- de la sola angustia de no poder responder- o, a veces, y en el otro extremo, anorgásmicos... vale decir con impotencia eyaculativa. En el centro y la gran mayoría: desconocedores y algo atemorizados de la sexualidad femenina, la que sospechamos que es un volcán de mil cráteres poderosos, frente a nuestra condición masculina de mono orgásmicos y, peor aún, veloces...
2.- Mujeres invalidadas en su sexualidad, desconocedoras de su sexo y de su cuerpo, culpabilizadas socialmente si gozan mucho y en la pareja, si gozan poco.
Te recomiendo que pruebes lo siguiente:
- Consigue con tu pareja un largo juego previo, condicionado que él no pueda penetrarte hasta que tú estés llegando a tu primer orgasmo de esa sesión... esa es la puerta de tu templo de diosa del amor... Cuando tu empieces a acabar y no antes, el podrá penetrar y ahí que se apure o se demore ya no será de angustia ni te dejará tan frustrada... - Ojalá, con el tiempo, logren que el penetre no antes de tu último orgasmo, ese en el que ya estarás en el éxtasis, loca de alegría y que el acto de juntar los cuerpos lo sientas como una fusión total de cuerpo y de ser. - Convencelo de ver juntos, si lo deseas, cine porno durante sus encuentros y dejarse fluir - Trata de conseguir en librerías el " Informe Hite" sobre sexualidad femenina, que te va a abrir mucho los ojos. Aunque sea un libro ya con sus años, es sin duda uno de los mejores sobre sexualidad- son encuestas verdaderas sobre su sexualidad, aplicado a un número importante de mujeres en EEUU- y rompe muchos mitos y te da, en un sentido muy práctico, un sentido de todo el daño que la pobre y represora educación sexual recibida, nos ha hecho a hombres y mujeres. - Juega con tu cuerpo, hazlo propio, explórate, aprende a conocer y a producir tu éxtasis. Es mucho mejor acompañado, pero si no lo aprendes contigo misma, te costará más compartir. - Date permiso para hacerte tuya. Sé una mujer sensual y sexual. Aprovecha el canal adulto para lograr hacerte, tú misma, una adulta en ese plano maravilloso.
Host: 200.90.172.62
|
|