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Mi historia es similar a a la de ustedes, Joaquín es mi primer hijo, yo había esperado tanto para tenerlo, me había preparado tanto y había soñado tanto con darle a mi esposo el hijo q el deseaba (él ya era padre de una niña preciosa Maria Eugenia, q igualmente es mi hija del corazón). Mi embarazo fue terrible, pasé casi ocho meses con vómitos q me hicieron bajar mucho de peso, mi ginecólogo me receto primero Gravol y luego porq ya no me hacía nada Largactil, para controlar mis horas de sueño y así los vómitos. Estuve internada muchas veces por deshidratación. Aún así al momento del parto Joaquín nació perfecto, con 3.750 kilos, era el niño más bello de la cuna de maternidad y el más fuerte. Nada nos hizo sospechar. El creció y nos llenó de felicidad por año y medio, hasta q un día lo llevé a su pediatra pues tenía una infección estomacal y le provocaba fiebre y vómitos. Entonces el Dr. Eleodoro Freyre q hasta entonces era su pediatra, me dijo: Hay un soplo al corazón....quedé pasmada, el había descartado eso cuando Joaquín tenía un mes de nacido, pues en mi ciudad natal cuando llevamos a nuestro hijo a conocer la tierra de sus padres una pediatra del Seguro Social me había dicho eso...Salí del consultorio como loca, mi pequeño bebé tenía un soplo al corazón. Mi niño precioso q a donde iba provocaba alboroto pues era el bebé más coqueto y dulce q existía. Caminaba como zombie por las calles rumbo al trabajo de mi esposo. Nos recomendaron un Cardiologo de adultos, pues en nuestra ciudad no había en ese entonces cardiopediatra. A mi me resultó horrible el trato del Dr. q a pesar de ser de la ciudad de Mollendo como nosotros y amigo de nuestros padres, fue tosco y asustó tanto a Joaquín que a partir de allí tuvo miedo a los doctores. Allí comenzó nuestro peregrinar fuimos a Lima y conocimos al Dr. Manuel Revilla, arequipeño quien nos ayudó y fue sincero al decirnos q no sabía exactamente como diagnosticar a Joaquín. Recién al año siguiente nos dijeron q Joaquín tenía una Estenosis Mitral. Su válvula mitral no funcionaba bien se estaba cerrando y tenía una malformación. Yo preguntaba por algún tipo de medicación para ayudarlo pues entendía q si el corazoncito de mi hijito no funcionaba bien eso le afectaría otros órganos, pero nadie me decía q hacer. En nuestro país hay mucha desinformación a cerca de las cardiopatías, mi desesperanza era grande, vivía conectada a la internet tratando de encontrar una alternativa para mejorar la salud de mi bebé. El no hizo mayores problemas, prácticamente hacía una vida normal, pero yo sabía q en algún momento esto podía revertirse, así que conseguí el contacto con un médico español y pudimos llegar hasta él, nos dijo q Joaquín necesitaba operarse lo antes posible. Mi angustia era terrible porq yo sabía q mientras más tiempo pasase mi hijo corría más peligro. En el Perú nos decían q había q esperar a que este mal diera problemas, no tenían idea de como tratar la Estenosis Mitral. Gracias a Dios por medio de una amiga muy querida, Diana Patricia uno de los angeles de mi hijo, pudimos contactar al Dr. Arequipeño, Manuel Paredes Horna, quien vivía y trabajaba en Brasil, él llegaba periódicamente a Arequipa y se llevó todos los estudios de nuestro hijito y nos contactó con el Hospital de Corazao en Sao Paulo. Pudimos llevar a Joaquín, allí por primera vez nos informaron realmente cual era el mal de mi hijito, ya q no era solamente la Estenosis Mitral. El padecía de Síndrome de Shawn, lo cual traía la Estenosis Mitral, la malformación de la válvula tricuspide (él sólo tiene dos velos) y la Estenosis Aórtica. Nos asustamos mucho, pero la calidad de los doctores brasileros y el calor humano del personal de HCor nos hicieron sentir como en casa. Joaquín necesitaba dos operaciones y nosotros habíamos juntado dinero sólo para una. El HCor nos ayudó tanto. Mi hijo tuvo un cateterismo y le dilataron la aorta, esa operación la hizo el Dr. Valmir quien fue el creador de la técnica de Angioplastía. Un hombre maravilloso y humilde que nos explicó en perfecto castellano el proceso de la operación. Teniamos q esperar seis meses para q le hicieran la corrección de la válvula mitral a nuestro hijito, pues la Aorta tenía q cicatrizar. Pasamos seis meses alterados pues había q cuidarlo mucho, para q nada entorpeciera la operación. Llegamos en febrero a Sao Paulo, y Joaquín y yo nos internamos en la clínica, todos recordaban al peruanito, mi hijo había hecho amigos entrañables la primera vez q estuvo en el hospital, todos lo recordaban con cariño y se lo demostraban era el engreido de todos en el piso de pediatría, hasta en las oficinas administrativas; pareciera q Dios les da un angel especial a los niños con problemas de corazón. Esta vez lo operaría el Dr. Bento, quien era el director del HCor, especialista en válvulas. El problema era q no se sabía q necesitaba mi hijito, pretendían reconstruirle la válvula o cambiarla si eso no resultaba. Pedimos a todos nuestros amigos y familiares en Perú q nos ayudaran como la primera vez, haciendo cadenas de oración, Dios escuchó a tanta gente buena. La noche antes de la operación yo no pude dormir y oré con tanta fé al lado de la cama de mi hijo, pidiéndole a Dios q mi hijo no necesitará nada en su válvula q él obrara el milagro porq yo estaba dispuesta a aceptar lo q El decidiera, porq sabía q todo lo q estaba sucediendo estaba dentro de su Plan para Joaquín. Me encomende a la Virgen María (mi madre) para q intercediera por nosotros ante Dios. Dios nos hizo el milagro, yo no puedo dejar de agradecerle, cuando Dios a través de las manos del Dr. Bento operó a Joaquín, encontraron una válvula q no necesitó nada, tan sólo era una membrana q la cubría y q no necesitaba más q retirarla para q la válvula funcionara normalmente. La operación resultó mejor de lo q esperábamos. Hoy Joaquín vive feliz, tiene 6 añitos y va al colegio, es un niño tan activo, ama la playa y el verano igual que sus padres, hace deportes y sus controles son períodicos. El Dr. Paredes regresó a vivir en Arequipa y él se hace cargo de su corazón y cada vez encuentra a nuestro hijo mejor. Joaquín es la prueba más grande para mi de que Dios existe y es Padre. Yo le digo a mi hijo: Tú eres el Angel de mi guarda que Dios me envió para hacerme ver lo grande de su Amor. Mi hijo siempre tuvo un lema el cual repetía cada vez q su padre y yo estabamos disgustados: "Mi corazón Late al Ritmo del Amor" y eso me hace sentir que mientras haya amor en nuestro hogar su corazón estará bien.
Host: 200.121.20.114
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País
Perú
Edad
36
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